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Análisis: Irán, Washington y el precio del petróleo

José M. Izquierdo - Nuevo Herald, 16/01/12.- El nuevo año 2012 consolidó el precio del barril de petróleo en la barrera de los $100, amenaza con seguir subiendo y elevar a su vez el precio del galón de gasolina. Casi en plena campaña electoral, el problema de la energía y en especial el problema del abastecimiento y precio del petróleo, serán temas de obligatorio debate entre los que aspiran a la presidencia.

Irán amenaza con interrumpir los embarques de petróleo cerrando el estrecho de Ormuz, creando inestabilidad en los mercados petroleros de la región. Estas amenazas, las especulaciones de Wall Street, una administración y un Congreso incapaces de controlar y poner fin a las especulaciones del precio del combustible, garantizan un alto precio del petróleo y la gasolina que consumimos.

Muchas veces nos han prometido terminar con la dependencia petrolera a otros países, desarrollar nuevas fuentes de energías limpias, renovables y más baratas, pero todo queda ahí. Las fuerzas armadas de este país continúan comprometidas lejos de estas tierras, para garantizar el flujo continuo de petróleo a la nación, algo que podría evitarse si se explotaran más las reservas que existen dentro de nuestras fronteras y se desarrollaran con eficiencia otras fuentes de energía.

A casi dos años del accidente ocurrido en una plataforma petrolera propiedad de BP en el golfo de México, ese desastre es usado como la justificación perfecta para detener las perforaciones y explotación de petróleo en aguas cercanas a las costas de EEUU.

Otros proyectos energéticos no terminan de desarrollarse. Los autos totalmente eléctricos solo los vemos en los salones de exposición, no llegan al mercado, son caros, incómodos y con diseños poco agradables, como si quisieran desestimular el mercado.

Hasta ahora la carrera por encontrar nuevas formas de energías no exhiben éxitos, la industria petrolera con su ejército de cabilderos ha logrado dilatar proyectos, esconder otros y evitar que muchos sean puestos a servicio del consumidor. Pero precisamente aquí es donde debe destacarse el trabajo de los políticos que conforman el gobierno y los que aspiran a ocupar cargos de importancia en la política y el gobierno. Hoy, seguimos atrapados entre las amenazas iraníes y de otros países que nos suministran petróleo, las especulaciones de Wall Street, la indolencia e incapacidad manifiesta de los políticos en Washington y los cabilderos de la poderosa industria petrolera.